La Adoración Importa
El llamado del músico cristiano
Por Bob Kauflin


Es probable que casi todos los que leen esta columna sean cristianos y por lo tanto llamados para a ser adoradores de Dios -- elegidos por el Padre, redimidos por el Hijo, y santificados por el Espíritu Santo, parte del Cuerpo de Cristo. Si no fuese así ¿Porque estarias leyendo una columna llamada la "adoración importa?"

Pero sospecho que la mayoría de los lectores regulares de esta columna son músicos también, de distintos talentos, dones, niveles y gustos. Pero al fin y al cabo músicos.

Los músicos tienen la capacidad de comunicar algo de la gloria del dios a otras personas con música con una combinación única del ritmo, de la melodía, y de la armonía de modo que pueden mover nuestros corazones e inspira nuestras pasiones. De manera que a mi modo de ver las cosas los músicos cristianos están bendecidos doblemente, porque conocen a Aquel para
el que componen, imaginan y tocan sus piezas musicales. Hoy y en las próximas entregas de esta columna quisiera enfatizar mi
atención al los músicos cristianos. ¿A qué se parece un músico cristiano? o de otra manera ¿A que debe parecerse?

Cuando oyes la frase "músico cristiano", es posible que pienses en alguno de los artistas o grupos implicados en la escena de la música cristiana contemporánea, como Steven Curtis Chapman, Marcos Vidal, Jars of Clay u otros.

Pero a lo mejor no piensas en el que toca un violín en la sinfónica nacional, que trae su Biblia a los ensayos, comparte su fe, y está involucrado activamente en su iglesia. ¿Es ese un músico cristiano? Pienso que sí. ¿Y qué acerca del grupo de individuos quienes integran una banda con el fin de escribir y registrar canciones originales para alcanzar a su generación con el evangelio? Son ciertamente músicos cristianos. Y no podemos olvidarnos de la organista de 75 años que toca en la iglesia de
Bautista. Ella también es una músico cristiano. Mucha gente llama "músicos cristianos" grupos como "Creed". Sus cantos conti
enen alusiones a los versos de la Biblia y hacen metáforas de las escrituras, y cantan mensajes positivos. ¿Son músicos cristianos? No, por lo que afirman en sus entrevistas. Sus opiniones sobre Dios no son claras, y no hacen esfuerzo alguno para proclamar el evangelio de Jesucristo. Y que pasa con el que toca piano los viernes por la noche en ese local
llamado "Sunset Grille", pero utiliza sus medios allí para compartir el evangelio y para alcanzar a los que ni se les ocurriría pisar la iglesia. ¿Es un músico cristiano? Por supuesto.

Ha habido mucha discusión en los últimos años sobre el papel y el llamado del músico cristiano. Tengo la convicción que... sin importar el estilo musical o el contexto cultural, el llamado de cada músico cristiano es hacer música de una manera que pueda reflejar la respuesta de un siervo agradecido por el evangelio. Entendiendo esto, cada músico cristiano es un adorador con una tremenda responsabilidad.Si tú tocas la guitarra, el teclado, el redoblante, el bajo, eres violinista, organista, flautista, percussionista, tocas el saxo o eres un vocalista, Dios te ha dado un don que Él desea utilices para su gloria. En las entregas próximas examinaremos nuestro papel en los planes de Dios. Mi esperanza es que al final de esta serie que te haya informado,
concientizado, e inspirado a utilizar la música en la forma como fue concebida originalmente.

Hemos comenzado una serie a la que le he puesto el título de "El llamado del músico cristiano". Ahora revisaremos Romanos 12:1-8, el cual va dirigido a todos los cristianos, y si lo aplicaremos específicamente a los músicos que desean vivir en una manera que glorifique a Dios "Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, lesruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios" (Ro 12:1, NVI).

La primera cosa que podemos notar en este pasaje es que nuestro llamado está basado en el evangelio, que Pablo cataloga acá como "la misericordia de Dios". ¿Has notado el énfasis y la autoridad en su petición? Esto es algo que no deberíamos obviar. En el capìtulo previo, Pablo mencionaba la misericordia de Dios cuatro veces. Dedicó los primeros once capítulos del
libro definiendo, exaltándo y magnificando la misericordia de Dios. Todo lo que hacemos en la vida, es una corriente que fluye al entendimiento y a la experiencia de la misericordia de Dios para con nosotros mediante el sacrificio substitutivo de Jesús en la cruz.

Esto significa que no existe tal cosa como "un músico que toca música cristiana". Nadie es primeramente músico y luego cristiano. Dios no nos dá esa opción. Claro está, es totalmente legítimo para un cristiano que es músico, dependiendo del contexto en el cual ejercite sus dones, no ejecutar música compuesta por cristianos o no ejecutar música que directamente hace referencia a la salvación obtenida en la cruz. Sin embargo no podemos nunca decir que nuestros talentos no estén sometidos a nuestro cristianismo. El hacer esto sería negar que en realidad somos cristianos.

Steve Turner en su libro "Imagine: A Vision for Christians in the Arts" (Imaginación: Una visión para los cristianos en las artes" expone:  "Algunas veces he oido a cristianos que se justifican mencionando su flaqueza en el arte porque dicen: <<Soy un pecador como cualquier otro>>.Esto en realidad no es cierto. Un cristiano no es un pecador como cualquier otro, dado a que los cristianos son pecadores perdonados y esto altera totalmente la relación que existe con el pecado"

La cruz lo cambia todo. El evangelio redefine nuestras prioridades, redirecciona nuestras pasiones y cambia nuestra perspectiva al mundo. Ahora vivimos nuestras vidas por completo en función de la misericordia de Dios. ¿Te habías apercatado de esto? ¿Cada mañana te levantas agradecido porque puedes respirar, pensar, ver colores, percibir distintos aroma y disginguir diversos sonidos? ¿Te has dado cuenta que eres mejor y has avanzado muchísimo sólo por el hecho que has sido perdonado y has sido redimido por la preciosa sangre del Hijo de Dios? Recientemente, cuando un cajero en un supermercado me preguntó como estaba, le respondí "Mejor que lo que en realidad merezco" (una respuesta que aprendí de mi pastor C.J. Mahaney.) Él se sorpendió y me solicitó una explicación. Le dije que en el hecho que mis pecados habían sido perdonados eran más importantes que cualquier problema o dificultad por la que pudiese atravesar. El no estaba muy de acuerdo pero en realidad estaba errado. Es posible que haya sido músico muchísimo antes que ser cristiano, pero el hecho es que Dios me había escojido muchísimo antes a mi decisión de convertirme en músico.

Como músicos, nuestra más imperiosa necesidad no es estudiar música sino más bien el evangelio, porque la cruz debe motivarnos, definirnos y darle la dirección a la forma como ejecutamos nuestra música. Cada músico que es cristiano debería estar en la capacidad de contestar afirmativamente a la pregunta "¿Amas el evangelio más que la música? Pues no existe otra forma para asegurarnos que nuestro llamado está cimentado en la Cruz de Jesucristo.

Y que pasa con el que toca piano los viernes por la noche en ese local llamado "Sunset Grille", pero utiliza sus medios allí para compartir el evangelio y para alcanzar a los que ni se les ocurriría pisar la iglesia. ¿Es un músico cristiano? Por supuesto.

Ha habido mucha discusión en los últimos años sobre el papel y el llamado del músico cristiano. Tengo la convicción que... sin importar el estilo musical o el contexto cultural, el llamado de cada músico cristiano es hacer música de una manera que pueda reflejar la respuesta de un siervo agradecido por el evangelio.

Entendiendo esto, cada músico cristiano es un adorador con una tremenda responsabilidad. Si tú tocas la guitarra, el teclado, el redoblante, el bajo, eres violinista, organista, flautista, percussionista, tocas el saxo o eres un vocalista, Dios te ha dado un don que Él desea utilices para su gloria. En las entregas próximas examinaremos nuestro papel en los planes de Dios. Mi
esperanza es que al final de esta serie que te haya informado, concientizado, e inspirado a utilizar la música en la forma como fue concebida originalmente.

Vimos como Romanos 12:1 enseña que los músicos cristianos están llamados a presentar todas sus vidas en adoración, no sólamente con su música en el versículo siguiente Pablo nos da dice algo más acerca de nuestro llamado divino

"No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta" (Romanos 12:2, NVI).

Cada músico cristiano tienen un llamado a ser diferente de los del mundo. Se supone que existe una direrencia entre el mñusico que vive de acerudo a esta era y aquel que ha probado la vida que ha de venir. ¿Pero de que manera somos distintos a los que están en el mundo? El apóstol Juan nos da luz a esta pregunta

"No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. Porque nada de lo que hay en el mundo --los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida-- proviene del Padre sino del mundo" (1 Juan 2:15-16, NVI).

Aquí Juan identifica la palabra "mudno" como una actitud interna hacia el anhelo de nuestro corazón por complacer nuestros apetitos, codiciando y siendo arrogantes- Esta forma de pensar y toda la que le acompaña esta opuesta a Dios y es totalmente incompatible con Su Naturaleza y los propósitos que El tiene para con nosotros. Juan nos muestra una imagen en blanco y negro y sin tonalidades grises de lo que son los valores del mundo y lo que Dios estima y ambas cosas no tienen el mismo sentir.

Esto incluye la forma como llevamos nuestras vidas, como usamos nuestras posesiones, las metas que nos trazamos, nuestros propósitos de cambio, y las formas como pensamos acerca del sexo, las relaciones interpersonales, la comida, el éxito, la familia, los viaje y la música.

Como músicos yo creo que debemos distinguirnos del mundo al menos en cuatro aspectos.

Primeramente, y de manera opuesta al mundo, los músicos cristianos producen arte por amor a Dios en lugar de por amor al arte. Arte por amor al arte implica que nuestra que el motivo de hacer música se basa en su forma, su belleza trascendetal o nuestra preferencia hacia un estilo determinado. Terminamos entonces extaltando y estimando a la música. El éxito se mide que tanto nos fascinamos y nos deleitamos por la música que creamos. En constraste, los músicos cristianos hacemos arte por amor a Dios, con el conocimiento que existe un propósito mayor que la música que suena. ¿Deberían entonces los cristianos esforzarse por hacer la mejor música? Claro que sí. No hay nada malo en ser creativos y ser exelentes. Sin embargo esto debe estar dentro de su contexto y lamentablemente casi siempre no lo está. Por ejemplo, mucha creatividad y esfuerzo puede producir un concierto excelente, pero hacer esto en cuando como congregación adoramos puede distraernos de la adoración en lugar de promoverla. Los músicos cristianos deben comprender que la música existe para la gloria de Dios y esto significa que debe desarrollar nuestra relación con El y debe profundizarla.

La música musica no sólo se limita seguramente a descubrir y a expresar sensaciones de comodidad, de alegría, de amor y de paz. Dios no está en contra que sintamos gozo con la música. Sin embargo, como todos sus dones, ellos deben conducirnos a Dios. Nos gozamos con la música porque refleja el carácter, la naturaleza, la belleza, y la creatividad de quién nos lo dio.


La adoración importa por Bob Kauflin, copyright 1999-2002 por los ministerios Sovereign Grace (antiguamente denominado como ministerios PDI), Gaithersburg, MD, E.E.U.U.. Traducido del inglés por entreCristianos y utilizado con el debido permiso. Para más información sobre Sovereign Grace, visita por favor www.sovereigngraceministries.org